Reflexiones

Reflexiones


Una de las convocatorias que más veces nos ha reunido ha sido lo que hemos llamado entre nosotros «divagaciones».

Así es, desde hace años, con distinta asiduidad nos reunimos. A veces el punto de interés es un artista determinado, una corriente estética, una exposición que alguno de nosotros ha visto o que proponer ver en grupo, a veces es un argumento sobre la creación o sobre su proceso. También pueden ser objeto de nuestras divagaciones una crítica artística, un artículo que a alguien le interpela, un libro o algunos capítulos extractados convenientemente. Partiendo del «pretexto», previamente conocido y trabajado sometemos al juicio mutuo nuestras apreciaciones, las conclusiones a las que llegamos de forma personal, las incomprensiones o las dificultades de abordaje al tema propuesto. Estas sesiones nos dan la oportunidad de profundizar en aspectos a los que de otro modo difícilmente hubiéramos llegado de motu propio. O descubrir puntos de vista ajenos por completo a nuestra forma de ver el arte. El enriquecimiento mutuo se multiplica, a menudo, a niveles inesperados y en muchas ocasiones el motivo de la sesión es solo el inicio de un recorrido que nos lleva a ámbitos que nunca nos habíamos planteado.

No siempre el objeto de nuestro estudio es aquello que nos atrae o que nos es amable. En muchas ocasiones, y justamente, porque estamos seguros de que la comunión, también en el ámbito del pensamiento, la teoría y el conocimiento, funciona extraordinariamente, abordamos aquello que más se aleja de nuestra forma de entender el arte y sus procesos, o lo que se nos presenta como «enemigos» artísticos. Es entonces cuando es necesario decodificar nuestros prejuicios, limpiar nuestras experiencias previas y acercarse a lo distinto con una profunda apertura, que a veces nos lleva a comprender o al menos a adquirir un respeto y una visión nueva de las propuestas ajenas.

El resultado siempre es sorprendente por lo inesperado, por lo enriquecedor, por lo que conlleva de movimiento de nuestros cimientos o afianzamiento de los mismos. Y es un resultado múltiple. Que afecta al propio desarrollo en el trabajo artístico o teórico de cada uno de nosotros, pero también es un resultado transformador como grupo, cohesionando o resituándonos en nuestras propios planteamientos y en nuestra propia experiencia.